¿Sabes cuál es la diferencia regulatoria entre una suspensión y una clausura?

De conformidad con el Artículo 397 de la Ley General de Salud, se estipula que las Autoridades Sanitarias, (tal es el caso de COFEPRIS), tienen encomendadas la revisión del cabal cumplimiento con  las Leyes, Reglamentos y demás normas oficiales mexicanas, con ello, los verificadores tienen la facultad de emitir medidas de seguridad. 

Pero… ¿A quiénes revisa la Autoridad Sanitaria?

Este alcance implica a los establecimientos como:

  • Farmacias
  • Fábricas o laboratorios de insumos para la salud (medicamentos, dispositivos médicos, entre otros)
  • Consultorios 
  • Hospitales 
  • Centros de belleza

¡Entre otros!

Todos estos establecimientos requieren de la vigilancia sanitaria y esto se efectúa a través de una visita de verificación sanitaria. 

Entonces… ¿Qué es una medida de seguridad?

Se trata de todas aquellas disposiciones que enuncia la Autoridad Sanitaria, con la finalidad de garantizar la protección a la salud de la población. Dentro de estas medidas de seguridad se incluye el aislamiento, vacunación, suspensión de trabajo o algún servicio, así como de índole publicitario; también se incluye el aseguramiento y destrucción de objetos, productos o sustancias. 

Dicho lo anterior, veamos en qué consiste la Suspensión y la Clausura. 

¿DE QUÉ VA LA SUSPENSIÓN?

Genéricamente se entiende por suspensión el detener o diferir por algún tiempo una acción. En términos regulatorios se trata del instrumento por el cual la Autoridad Sanitaria protege a la salud, restringiendo las actividades que presuntamente son legales hasta que se corrijan dichas anomalías. 

Algunos ejemplos frecuentes de esta modalidad son:

  • No contar con Aviso de Funcionamiento y de Responsable Sanitario 
  • Contenido de mensajes publicitarios que carecen de seguridad para la salud de la población.
 

¿QUÉ HAY SOBRE LA CLAUSURA?

En términos de la definición, se entiende como clausura el cerrar o inhabilitar temporal o definitivamente un lugar. Para fines regulatorios, se trata de un castigo por violación a la normatividad y demás disposiciones. Las violaciones a los preceptos de la normatividad, son sujetas de sanciones administrativas, mismas que pueden ser:

  • Amonestaciones o apercibimientos. 
  • Multas 
  • Clausuras temporales o definitivas, parciales o totales
  • Arresto

Es susceptible de una clausura en los siguientes escenarios:

  • Peligro para la salud originado por la violación reiterada de los preceptos a la Ley.
  • Cuando posterior a la reapertura, las actividades efectuadas sigan generando un riesgo o peligro a la salud. 
  • Venta de estupefacientes o substancias psicotrópicas incumpliendo la Ley. 
  • Reincidencia en tres ocasiones. 

Para sintetizar con mayor detalle, aquí la diferencia 👇

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